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Puras IFE-tadas

Posted by J. A. San Rome | enero 9th, 2014 | No responses

Es conocido y sabido por todos los mexicanos, que si de hacer trámites se trata, hay que ir con la certeza de que se perderá todo el día —si se corre con buena suerte— y más si trata de trámites en alguna dependencia como el IFE, donde incluso después de presentar: Acta de Nacimiento original o copia certificada, comprobante de domicilio e identificación oficial vigente al parecer aún dudan de que seas mexicano, —¡qué confianza tienen los del IFE en otras instituciones!, el león cree que todos son de su condición—; si a esto se le suma el arcaico proceso de captura de datos que incluye la digitalización de tus documentos y que tendrás que regresar tres semanas después —si bien te va— por tu credencial, se puede concluir que el proceso para obtener dicho documento es de los más caros en el mundo, pues el costo total por mica es de más de 250 pesos mexicanos, eso sin sumar las horas que pierde una persona para realizar dicho trámite; y para complicar todavía más esto, los módulos de atención suspenden labores a las tres de la tarde. Lo irónico es que tal vez todo ese dinero y credenciales se vayan a la basura en abril de este año, pues con la Reforma Político Electoral y sus leyes secundarias, el IFE desaparecía para crear el INE y esto obligaría a la actualización de más de 87 millones de credenciales de elector que actualmente circulan en el país y para lo cual se gastarían otros 20 mil millones de pesos… y todo para que nuestra información –ahora digitalizada– se venda en Tepito como base de datos o en las elecciones se cambie el voto por una despensa de $200 en Soriana. Los políticos deben entender que la democracia no se construye con desconfianza, ni gastando dinero a lo pendejo en institutos y credenciales costosas que al final usan a su entera conveniencia; como lo hicieron en 1988, cuando extrañamente se cayó el sistema; en el 2006, que se declaró ganador de la elección a Felipe Calderón con menos de un punto de diferencia; en el 2012, donde por doquier se presentaron anomalías que iban desde la compra y coacción del voto hasta la compra de medios de comunicación para generar información tendenciosa, pese a todo el IFE validó la elección e impuso al simpático Enrique Peña Nieto como presidente de México. “Los representantes del pueblo” deben saber que la democracia se construye a partir de la honestidad y la lealtad, de hacer saber y sentir al ciudadano que es libre de decidir qué quiere, pero sobre todo de que su decisión será respetada; si atendieran a estos principios se podrían ahorrar muchos millones y la democracia dejaría de ser —como atinadamente la definió Jorge Luis Borges— una superstición muy difundida, un abuso de estadística… Nada cambiará con transformar al IFE en el INE, pues sustituir la F de FRACASO por la N de NEGOCIO sólo servirá para que las empresas que se adjudiquen la licitación ganen millones de pesos. La Reforma Político Electoral no garantiza de ninguna manera la construcción de un país democrático. Albert Einstein decía: “Mi ideal político es el democrático. Cada uno debe ser respetado como persona y nadie debe ser divinizado”, y eso es justo lo que no han hecho las instituciones electorales en México, pues basta con ver cómo divinizaron a Peña Nieto, tanto que para ellos es un santo incapaz de comprar una elección para hacerse llamar presidente.

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