Blog
cerdo

La basura y la mujer

Posted by J. A. San Rome | agosto 26th, 2014 | No responses

…érase un país con una ciudad donde nada pasaba, donde era mayor delito tener un coche viejo, donde las grúas levantan más autos por “supuestamente” obstruir la vialidad, que la policía delincuentes por agredir a la sociedad; en este país donde el gobierno provenía de un partido político llamado el PRI, que se había caracterizado por ser corrupto, por jugar con la miseria, por proteger a delincuentes y por tener instituciones como la PGR, para la quien un posible caso de trata de mujeres no le competía o tal vez no le convenía y mejor le pasó la bolita a una pequeña sucursal llamada INE, con la recomendación de exonerar a su compinche Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, que como todo mundo lo sabía, aprovechaba su puesto como líder de este partido en el Distrito Federal para reclutar mujeres que le servían para satisfacer sus deseos sexuales. ¡Qué se podía esperar de un hombre producto de la basura!

Hoy, en un hecho sin precedentes los consejeros del IEDF lo exoneran… al no encontrar elementos que confirmaran que se utilizaron instalaciones y recursos asignados a ese partido para operar y financiar una red de trata de mujeres. Pero lo realmente grave es que de los seis consejeros que apoyaron el sentido del dictamen, tres son mujeres (Mariana Calderón, Martha Almaraz y Noemí Luján), aquí aplica el dicho: “no me defiendas comadre.”  De los otros tres, (Juan Carlos Sánchez, Gustavo Figueroa y Mauricio Rodríguez) que supuestamente son hombres, no es de sorprender —pues dime con quién andas… — que hayan protegido a este tipo, tal vez se sienten identificados y a cambio de exonerarlo le pedirán tips para tener “edecanes eficientes y de mentalidad abierta” a su servicio. A estos consejeros valdría la pena preguntarles si permitirían que sus hermanas, primas, esposas… trabajaran como edecanes de Gutiérrez de la Torre, pues al parecer para ellos es un angelito.

En estos momentos uno se pregunta, ¿dónde está la dra. Marcela Lagarde?, ¿dónde está Marta Lamas?; ¿por qué sólo el CATWLAC ha dado seguimiento al caso?; pero sobre todo, ¿dónde están las feministas y feministos de México?; ¿dónde están a los que indignó el caso de la Lady chiles?; ¿dónde están aquellos que publican a diario en Facebook post que desbordan de amor hacia la mujer?; ¿dónde está la dignidad?; ¿dónde están las leyes que protegen a las mujeres? ¿dónde está la igualdad de género?

Si nombramos a las cosas por su nombre, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre es, además de inmundicia, un potencial agresor de mujeres pues no tiene ningún respeto por ellas y las usa sólo para satisfacer sus necesidades personales. Este perfil de potenciales agresores de género es muy común en “la clase política de nuestro país” y como muestras tenemos a Enrique Peña Nieto, quien solapó las agresiones físicas y sexuales por parte de la policía contra mujeres de Atenco o como el caso de su papi Arturo Montiel que usando el tráfico de influencias arrebató a su ex esposa Maude Versini la custodia de sus hijos o la bien ganada fama de el gober precioso que era tan valiente que amenazó a la periodista Lydia Cacho o el simpático caso de los panistas y sus fiesta tipo Lobo de Wall Street for dummys donde contrataron a mujeres para divertirse con ellas para celebrar que el cerebro les dio para oprimir un botón o levantar la mano para aprobar una reforma que muchos de ellos ni entendían… la lista de políticos con este perfil es larga y va desde regidores, presidentes municipales, diputados, senadores, ministros…

Es indignante que Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre sea exonerado, cuando es más que obvio que trató de engañar a la justicia montando teatritos, cuando es más que obvio que condicionó a sus víctimas para que no lo denunciaran.

La única diferencia real entre Cuauhtémoc Gutiérrez y César Armando Librado “el coqueto”, quien violó y asesino a por lo menos seis mujeres en su microbús, es que Gutiérrez de la Torre sigue libre aunque sus víctimas estén muertas de miedo y por ello no puedan hablar.

 

Deja un comentario