Colaboraciones

Ocho de Marzo

Posted by J. A. San Rome | abril 23rd, 2013 | No responses

 

La Jornada Semanal, 20-marzo- 2005

     
No nacemos mujeres –ni hombres-: la sociedad nos convierte en mujeres y en hombres. S. Beauvoir
 
No, no es la solución tirarse bajo el tren Como Ana de Tolstoi… Debe haber otro modo… De ser humano y libre. Rosario Castellanos

 

 

   El Día Internacional de la Mujer fue propuesto en 1910 por la alemana Clara Zetkin, integrante del Sindicato Internacional de Obreras de la Confección, durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, Dinamarca.

   La fecha se eligió para honrar la memoria y el testimonio de la lucha de un grupo de mujeres que, con gran entereza, en 1857 en la ciudad de Nueva York, ocuparon la fábrica textil donde trabajaban, para exigir igualdad de salarios y una jornada de diez horas de trabajo. La respuesta de los dueños a esta reclamación fue provocar el fuego en la planta ocupada: las 129 obreras murieron.

   En 1911, el 8 de marzo se celebró por primera vez en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, más de un millón de hombres y mujeres asistieron a diversas manifestaciones, exigiendo además del derecho al voto y a ejercer cargos públicos, el derecho al trabajo y a la formación profesional, así como el fin de la discriminación en el trabajo.

   Pero no fue sino hasta 1952 que la Organización de las Naciones Unidas instituyó el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer. Nuestro país fue sede, en 1975, de la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, acto en el que se declaró a1975 Año Internacional de la Mujer. En esa primera conferencia los Estados adoptaron un plan de acción, cuyo resultado fue la proclamación por la Asamblea General de la ONU del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer (1975–1985).

   La historia es larga. A más de noventa años de haber sido conmemorado por vez primera este día, la mujer ha logrado, en primer lugar, ser reconocida como una ciudadana no sólo con obligaciones, sino también con derechos: el derecho a heredar, al divorcio, a votar y ser votada… Hay mucho que celebrar, sin duda alguna.

   Este año, el 8 de marzo, desgraciadamente también estará marcado por la violencia hacia la mujer. Basta con mirar al norte, a Ciudad  Juárez, donde en los últimos once años más de mil mujeres han sido reportadas como ausentes o “desaparecidas” y hay un número no preciso pero no menos aterrador de mujeres asesinadas. Hasta ahora lo único claro es,  como atinadamente lo ha señalado Isabel Vericat, que “ser mujer hoy, bonita y pobre  en Ciudad Juárez es peligro de muerte”.

   El pasado 8 de marzo, en algún punto de nuestro país, una mujer fue golpeada, forzada a tener relaciones sexuales o abusada de cualquier otra manera. Un estudio reciente de la Organización Mundial de la Salud, señala que se puede esperar que una de cada tres mujeres en el mundo, sufran algún tipo de violencia, donde por lo general un miembro de su familia o alguien a quien conocen será el responsable. Esto conduce a una conclusión aterradora: un factor central para convertirse en víctima de la violencia es ser mujer.

   Este 8 de marzo estuvo marcado por la creciente ola o “moda” de violencia contra la mujer  y contra la impunidad que gozan los responsables, lo mismo que por la terrible crisis de inseguridad que impera en nuestro país, donde ha quedado manifiesto que la mujer aún es menospreciada, aunque el discurso político sea otro.

   Este 8 de marzo ha sido marcado por los feminicidios cometidos a lo largo de todo nuestro territorio, donde hasta ahora lo único claro parecer ser que la mujer ha sido declarada el enemigo número una de nuestra sociedad, pues la complicidad con que este tipo de crímenes se cometen es lo único que nos aseguran. El golpear, el abuso físico y psicológico, el asesinato y la desaparición se han vuelto palabras exclusivas de lo femenino. Esta no es la equidad que buscamos.

   Este 8 de marzo también estuvo marcado por un creciente número de hombres (feministos) que se suman día con día, y que conjuntamente con la mujeres exigen se ponga fin a esta violencia, que se aclaren todos y cada uno de los crímenes, que han provocado ver en el hombre a un potencial agresor y no a un potencial colaborador.

   Este 8 de marzo, los hombres también festejamos el Día Internacional de Mujer, pues no deseamos un enfrentamiento de géneros, sino una sociedad donde el trabajo de la mujer no sea invisible, donde su libertad a decidir y hacer esté en sus manos, donde su condición de mujer sea primero que la de madre / esposa / hija.

   Este y todos 8 de marzo, los hombres estaremos al lado de las mujeres, no como una amenaza o un manipulador; estaremos junto a ellas porque lo que las afecta a nosotros nos condena y lo que las alienta a nosotros nos da seguridad. Tenemos que recuperarnos, la inequidad de género nos está condenando, nos está confrontando, nos está llevando al olvido del ser, nos está quitando el sentido del placer por la vida y la libertad.